En la medida que damos recibimos eso es la pura verdad, muchas veces nos quejamos de que las cosas no son como queremos, de que la pareja no llena nuestras espectativas, o las personas que estan a nuestro alrededor no nos comprenden, pero acaso nos hemo detenido a pensar si yo les doy a ellos lo que yo quiero recibir, ¿séra que yo soy lo suficiente, amable, lo suficiente cariñoso? les doy el trato que se merecen, séra que yo los escucho, los entiendo, acaso séra eso. Pues señores por experiencia propia se los digo hay que dar para recibir haganlo y veran que su vida cambiara, la otra persona o las otras personas necesitan tanto afecto como ustedes, entonces debo ser reciproco dar para recibir, y hacerme sentir, me explico, nadie es adivino, para saber lo que me pasa, ni lo que yo necesito, por lo que debemos decir lo que queremos, lo que necesitamos, recuerden que el que pide recibe y el que se queda callado no. En la medida que nosotros aprendamos a valorarnos, a querernos, a expresarnos, a comunicarnos, a no ser egoistas, seremos mejores y tendremos un cambio en todos los sentidos de la vida.
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1 comentario:
Hola Carolina, creo que las expectativas en relacion al dar y al recibir nos producen a veces ansiedad e insati sfaccion; en estos aspectos todos somos diferentes por muchas razones que nos hacen diferentes. Desde antes de nacer recibimos nuestras primeras impresiones acerca del mundo exterior, mas tarde al nacer las necesidades (atencion,alimento,afecto,abrigo,etc.) son atendidas inoportunamente dejando huellas impresas. Por esto y mucho mas nos resulta tan complicado entendernos unos y otros. Cuando los requerimientos han sido satisfechos apropiadamente estamos mejor equipados para dar y tambien la misma experiencia nos permite el recibir con agrado...
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